2016 ¡A la carga, mis valientes! // 2016 Let’s do it, bravehearts!

Ciclos

Desde aprender a nadar, hasta encontrar el amor, todo es cuestión de ponerse una meta.

(For English version see below)

Esto de hablar de un periodo que termina y otro que comienza, cada diciembre, me parece un gran cliché, y sin embargo, no consigo vencer ese sentimiento de fin de ciclo y, por lo tanto, tampoco logro alejarme de los pensamientos recapituladores y soñadores característicos. Lo que me parece cómico es que este mismo sentimiento lo siento cada vez que me entero que viene el año nuevo chino, el judío o el musulmán; de hecho, creo que la primera vez que me senté a escribir mis metas coincidió con un año nuevo judío… o chino, la verdad es que ya no me acuerdo, pero no fue uno gregoriano.

En fin, en estos días me provoca escribir sobre los ciclos y las metas. Mi madre, que además de santa, es muy sabia, me decía que uno tiene que saber a dónde va, es decir tener metas y ser disciplinado para alcanzarlas; pero no basta con eso, además hay que tener fechas definidas para revisar las metas, idealmente, cada tres o cuatro meses, y para recordar que ya toca revisar las metas, quizás vale la pena fijar la fecha de revisión cada fin de año gregoriano, chino, judío, musulmán o cualquier otro que sea noticia en los medios, porque así el mundo nos recordará la tarea… claro, también se pueden alertas en nuestra agenda… y ya si queremos entrar en la onda “paleo”, pues revisamos las metas cada solsticio y equinoccio, o sea, cada tres meses.

Y bueno, no es que tengan que creerme a mí, pero deberían hacerle caso a mi madre, que, como ya dije, es sabia… y santa también. Y si tampoco le creen a mi madre, lo cual ya podría considerarse un pecado, pues entonces síganle el consejo a Jesús Huerta de Soto. Este muchacho, Huerta de Soto, es también muy sabio, porque me parece que ha logrado ser una persona exitosa, digamos que se le ve muy feliz por ahí, y no es para menos: hace lo que le gusta, tiene seis hijos, un matrimonio feliz y seguridad financiera… yo diría que eso es más que suficiente para definirse como exitoso.

Hace tiempo, en una clase suya la que asistí por YouTube, el hombre explicaba que, al menos una vez al año, hay que tomarse una semana para uno mismo y escribir sus metas anuales. Yo añadiría que además, las metas no deben ser sólo anuales, sino quinquenales o trianuales, porque así tenemos más oportunidad de buscar resultados de mediano plazo. Y más allá de eso, se me ocurre que las metas deben ser de larguísimo plazo. Eso sí, mientras más largo el plazo, más general debe ser la meta. Por ejemplo, mi meta en la vida es vivir 107 años, llegar allá en buenas condiciones, como lo hacen muchos orientales longevos, y no violar nunca mis principios. Claro que no sé cuánto voy a vivir, eso sólo Allah lo sabe, pero si me da la oportunidad, yo haré todo lo posible para llegar en buenas condiciones físicas y sin arrepentimientos (por eso lo de respetar los propios principios). Y bueno, esa es la meta de largo plazo, las trianuales, quinquenales y decenales son más específicas, pero se alcanzan exactamente de la misma manera: actuando todos los días y revisando periódicamente los resultados alcanzados, para rectificar el rumbo, si es que nos hemos desviado.

Y aquí terminan mis reflexiones de fin de ciclo, espero algún día poder hacer las reflexiones de fin de siglo, quizás entonces pueda escribir un libro, imagínense: “Enseñanzas de 100 años”, sería lindo ¿no?… es que por eso quiero vivir 107 años, para que me dé tiempo hacer muchas cosas… Que tengan todos un muy exitoso, es decir muy feliz, 2016… ¡y muchos años más!

ENGLISH VERSION 

PARIS022

Have you considered going to Paris? Well, that would be a good start as a goal.

 

 

Probably it’s true: talking about the end of a period and the beginning of another one in December is a big cliché; but I can’t avoid the feeling of ending something, so this days I’m in the mood for writing about goals and cycles. It’s funny, because I feel the same every new Jewish, Muslim or Chinese year… actually, the first time I write my goals it was the end of a Jewish year… or a Chinese one, but wasn’t a Gregorian one.

The point is: my mother, who is not only a saint but also a very wise woman, use to tell me that we need to have goals and be disciplined to pursue them; and that’s not enough, we need to check the progress every now and then, ideally every three or four months. So, maybe, we can set our revision date every new Jewish, Muslim, Chinese and Gregorian new year, or any other one that will be “news” in the media, so the whole world will make us remember our task… we also can simply set an alarm in our agenda. In case we are following the “paleo” trend, we can set the revision date every solstice and equinox, which will be very original.

Of course, you don’t need to follow my advice, but you should consider learning from my mother; as I told you before: she is very wise… and a saint too!

There is also a very wise professor of economics who taught me that a couple of years ago in a YouTube video. His name is Jesus Huerta de Soto. Unfortunately, I haven’t found an English version of that class… if you find it, please sent it to me.

Mr. Huerta de Soto said that we should write our goals once a year. I prefer to write them every three or five years… and I like to have ten years goals and lifetime goals as well. In that case, the longest is the period to reach it, the more general the goal should be, i.e. my lifetime goal is to live 107 years and get there in good shape, as many oriental long-lived persons, and without betraying my principles (so I won’t have to regret). Of course, I don’t know how many years I’ll live, that’s in the hands of Allah, but if I receive the opportunity, I’ll try to do it on my way.

Concluding: to achieve a goal, it doesn’t care if it is a three years one or a lifetime one, you need to act every day in the right direction and check periodically if your are in the right path.

Here we end with December’s cliché, maybe someday I’ll have the opportunity of writing not about the end of a cycle but about the end of a century, imagine: “100 years learnings”. It sounds good, isn’t it? That’s why I’d like to leave 107 years, I would do a lot of nice things.

At last, but not least, I hope you all will have a very successful, I mean happy, 2016… and many other years!!

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Buenos peores escenarios // Good worst scenarios

Mi pequeño pueblo: La Villa de Los Santos. La buena noticia es que encontré el tiempo que necesitaba para leer un buen libro sobre su fundación. // The title town of La Villa de Los Santos. The good news is I found time to read a book about it.

Mi pequeño pueblo: La Villa de Los Santos. La buena noticia es que encontré el tiempo que necesitaba para leer un buen libro sobre su fundación. // The title town of La Villa de Los Santos. The good news is I found time to read a book about it.

(For English version, see below)

Una de las muchas enseñanzas de mi padre ha sido nunca nadar directamente contra la corriente; si uno quiere salir de ella, hay que nadar en diagonal. Así las cosas ¿qué mejor que un buen libro para combatir el insomnio? (Se aceptan sugerencias, no tengo experiencia con esto).
He elegido “La fundación de La Villa de Los Santos”, mi pueblo, de Alfredo Castillero Calvo. En el peor escenario, acabaré con interesantes conocimientos históricos, que de seguro me servirán en mi día a día o en nuevos proyectos. Me encanta este tipo de “peores escenarios”. Lo mejor es que la mayoría de las veces, las situaciones que nos molestan, pueden mejorar mucho si las abordamos con curiosidad científica y creatividad… Y sí, dije “curiosidad científica”. Todos tenemos un niño o niña curioso dentro de nosotros, de ahí nacen todas la ciencias.
Mi madre diría: “Si no puedes dormir, levántate y has algo productivo”
ENGLISH VERSION
My mother would say: “If you can’t sleep, stand up and do something useful”
Otra externalidad positiva de mi insomnio: Me encontré con este lindo amanecer. // Another positive externality of my insomnia: I've enjoyed this beautiful sunrise.

Otra externalidad positiva de mi insomnio: Me encontré con este lindo amanecer. // Another positive externality of my insomnia: I’ve enjoyed this beautiful sunrise.

My father is a good swimmer, I would say a triton, some kind of water super hero… you know, is my father. Anyway, he taught me very well not to swim against the current; if you want to get out, you have to swim diagonal to it, so I used that metaphor and decided to try an old tip for insomnia: reading (If you have suggestions, please, send it to me, I have no experience with it). Hopefully, it’ll work, I choose a very nice book about the history of my hometown, wrote by a renewed Panamanian historian, so in the worst scenario, I’ll end up with new knowledge that, for sure will work for something in my day to day life or future projects. I love this kind of “worst scenarios” and most of the time they are possible, if we face the situations that provoque them with scientigic curiousness and creativity… Yes, I said “scientific curiosity”. All we have a curious child inside and these children create all the sciences.

Soñando con Goethe / / Dreaming about Goethe

Fausto. Foto © H.-P. Haack, Wikipedia.

Fausto. Foto © H.-P. Haack, Wikipedia.

(For English version, see below)
Me sorprendió encontrar este poema (en realidad un fragmento de la obra Fausto, extraído de “Preludio en el Teatro”) en un libro que estoy leyendo… Fue como una señal de que voy por buen camino con lo que estoy tratando de hacer en esta etapa de mi vida. Encontrarla me levantó el ánimo, me hizo sentir que no soy tan rara al escribir sobre la habilidad que tenemos los seres humanos para transformar la realidad y, sobretodo, me hizo sentir que tengo una pizca de la genialidad de Goethe… Sí, una pizca, por lo menos (por favor, si es un sueño, no me despierten).
Ya habéis intercambiado suficientes palabras; hacedme ver también los hechos de una vez. Mientras os piropeáis se podría hacer algo de provecho. ¿Para qué hablar tanto de la inspiración? Esta no se le presenta nunca al que vacila. Puesto que te las das de poeta, ponte al mando de la poesía. Ya sabes lo que necesitamos: queremos bebida fuertes, ponlas a fermentar inmediatamente. Lo que hoy no ocurra, no estará hecho mañana y no hay que dejar pasar ni un solo día. Cuando se toma la decisión de crear, tiene que hacerse valientemente y, en lo posible, de inmediato; si no se la deja escapar, esta seguirá haciendo efecto, porque así ha de ser.
ENGLISH VERSION
I can’t believe I found this poem (actually a fragment of Fausto, from “Prelude at the Theatre”) in a book I’m reading now… It’s like a sign that I’m in the right path about the things I’m trying hard to do in this stage of my life. It has reinforced my self confidence, made me feel that I’m not crazy when I write about human capacity for transforming dreams into reality and, moreover, it made me feel like I have, at least, a bit of Goethe brightness… Yes, a bit, at least (if I’m dreaming, don’t wake me up).
Goethe. The Collected Works. Vol. 2: Faust I & II. Ed. and trans. Stuart Atkins. Princeton, NJ: Princeton UP, 1994. 7):
This altercation’s gone on long enough,
it’s time I saw some action too!
While you are polishing fine phrases
something useful could be going on.
What’s the point of harping on the proper mood?
It never comes to him who shilly-shallies.
Since you pretend to be a poet,
make poetry obey your will.
You know that what we need
is a strong drink to gulp down fast,
so set to work and brew it!
What’s left undone today, is still not done tomorrow;
to every day there is a use and purpose;
let Resoluteness promptly seize
the forelock of the Possible,
and then, reluctant to let go again,
she’s forced to carry on and be productive.
You can find more about this in: http://www.goethesociety.org/pages/quotescom.html

El que busca, encuentra / If you seek, you’ll find

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Hay un momento en la vida de todo ser humano, y creo que a todos nos pasa más de una vez, en que nuestro estado de ánimo se ve alterado sin causa aparente: no entendemos por qué estamos irritables, nos molestan los comentarios y acciones de los demás, nada nos gusta y hasta empezamos a tener constantes problemas de salud… esto es nada más y nada menos que un síntoma de que nuestro contexto se nos está quedando chico y es momento de buscarnos un vestido adecuado para nuestra nueva talla.
Como

Como “Alicia en el país de las maravillas”, con una casa demasiado chica o demasiado grande. / Just like “Alice in Wonderland”.

Esto nos pasa cuando salimos de la infancia y entramos en la adolescencia, cuando salimos de la adolescencia y entramos en la vida adulta y, ya en esta fase, sigue pasando a medida que crecemos emocional y espiritualmente; cada vez necesitamos un traje más grande o, simplemente, uno diferente.
Cuando el traje empieza a quedarnos chico, consciente o inconscientemente, empezamos a buscar otro, y siempre lo encontramos. El problema es que si no sabemos qué estamos buscando, quizás nos equivoquemos y compremos un traje que tampoco nos queda. ¿Cuántos casos no hemos escuchado de personas que, cansadas de la rutina, o de lo que sea, encuentran un nuevo amor y se separan de la antes amada pareja e hijos? Del mismo modo, es cada vez más común enterarse de profesionales que abandonan los trabajos soñados para lanzarse a aventuras de lo más variadas. En algunos casos, veremos infinidad de fotos en Facebook documentando el éxito, otras veces fracasarán y volverán a empezar, una y otra vez, hasta encontrar aquel traje a la medida.
Este proceso es natural y maravilloso, si uno lo entiende y se toma el tiempo necesario para analizar qué es lo que no le gusta del traje actual, por donde le está apretando o quedando corto. ¿Necesito un nuevo desafío profesional? ¿Necesito más independencia? ¿Necesito participar más en la vida política de mi país? ¿Necesito iniciar una familia? ¿O simplemente necesito unas vacaciones que renueven mi creatividad para ajustar un poquito el traje que ya tengo?
¿Parecen preguntas raras? ¿existencialistas? Puede ser, pero me han servido mucho cuando el vestido me ha quedado chico y me han dado respuestas para salir a buscar aquello que realmente quiero.
Recuerden: “El que busca, encuentra”, pero hay que saber qué estamos buscando y por qué.
ENGLISH VERSION
There’s a time in your life, and probably, it happens more than once, when your state of mind or emotions are unstable, apparently, without any reason. You feel easily annoyed by everything, you don’t enjoy to spend time with friends or family and you even start having health issues… This is just the simpthom of wearing a dress to small for you, and yes, it’s time to change something.
It happens when you stop being a child and get into adolescence; and again when you get into adult life… and more, it happens every once in a while, when you had grown to a new spiritual or emotional stage.
When you start feeling like Alice in Wonderland, after eating the special cake, when she became too big for the house, you start looking for a solution, consciously or unconsciously. But if you don’t know what you really want, how would you find a good one? All we know cases of people that, tired of routine, or whatever, get in love with someone else and leave their previously beloved family; probably we also know many cases of people that quit a dreamed job in order to embark on new adventures. If they succeed, we’ll see many pics in Facebook; if not, they’ll try again and again until they find something that made them happy.
This is a natural process in life and could be wonderful, if we manage to realise when it is happening and get a break to analyse what is the right path to take or, like Alice, which side of the mushroom we should eat. ¿Do I need a new professional challenge? ¿Do I need more independence? ¿Do I need to engage in political action? ¿Maybe it’s time to start a family? ¿Maybe I just need vacations to relax and renew my creativity?
Maybe those are estrange questions, maybe you’ll find them existentialist, but I’ve found them very useful when I’ve started feeling like Alice and I’ve needed to choose a new path.
Remember: If you seek, you’ll find, so you better know what you want to find.

Al gimnasio, 5 meses después / Back to the gym, after 5 months

(For English version, see below)IMG_1546
Entre dos y tres semanas, sólo para mentalizarme. Ojalá volver a nuestra rutina de ejercicios fuera tan fácil como dejarla. Pero, como todo en la vida, si uno quiere, lo consigue. En mi caso, tres factores que fueron críticos para lograrlo:
1. Los amigos. Quienes nos empujan cuando queremos lograr algo son nuestros amigos, especialmente si ellos también están en eso. Esta vez no me faltaron consejos como: “mete la ropa en el auto y a la primera oportunidad salta al gimnasio”. Entonces, si quieres algo, comparte el sentimiento con tus amigos, ahí está tu fuente de energía.
2. Intentar sin frustrarse. Dos de las semanas que estuve tratando de convencerme a mí misma fueron para intentar levantarme temprano (tengo la desventaja de que no me gusta hacer ejercicios de noche, sino antes del amanecer). Algunos días pude despertar más o menos temprano, otros súper tarde, otros despertaba y apagaba el despertador, pero seguí intentando.
3. Un paso a la vez. Nunca iba a lograr levantarme temprano si no dormía temprano… pero qué difícil cuando uno tiene ganas de salir a cenar con los amigos, leer, vagabundear por internet… Los días que conseguí levantarme un poco temprano, aproveché el tiempo para hacer estiramientos. Esto no es exactamente hacer ejercicios, pero es el preludio, y bueno, por algo hay que empezar.
Finalmente llegó el día. La ventaja de decidirse a hacer algo es que, aunque al principio nos cueste trabajo, hay un punto en que la ola te levanta y lo demás es disfrutar del recorrido. Una vez escuché de una amiga que el primer día que vas al gimnasio, sólo ponerte la ropa y ya te sientes la más atlética del mundo.
Y luego vendrán las recompensas, no se trata de verse bien, hacer ejercicios nos mantiene con buena salud y sin esos molestos dolores y achaques que empiezan a aparecer por todas partes cuando uno se aleja de su infancia.
ENGLISH VERSION
At least two or three weeks, just to get on the mood. Why coming back to our workouts is not as easy as to leave it? Anyway, as everything in the life, if you want, you can get it. In my case, three factors have been critical for the success:
1. Friends. They push you in a gently way… sometimes not so gently, but usually they know what to say and when. This time, for example, an advice was: Put your gym clothes in the car and in the first opportunity just go! So, if you want to pursue something and you don’t feel strong enough, just tell it to your friends.
2. Don’t give up. Two of the weeks I spend trying to go to the gym I was just trying to wake up early (I prefer to go before the sunrise). Some days I managed to wake up earlier, but not early enough, some days I just turned off the alarm, but the next day I tried again.
3. Step by step. For waking up early, I needed to go to sleep early as well, but that’s so difficult when you have the opportunity of going for dinner with friend, reading, roaming around the internet… The days I woke up earlier, but not enough as to have time for the gym, I decided to do some stretching, ok, that’s not working out, but is the prelude and is better than doing nothing.
Finally, the day arrived. The big advantage of having a goal is that, even if it takes you time and effort, there’s a point in which the wave lifts you up and after that, you only have to enjoy the surfing. I heard from a friend of mine that the first day you go to the gym, just dressing up makes you feel like a high performance athlete.
Later on you’ll have the gains (later, not the next day, when you’ll have only pains). It’s not about looking great, it’s about being healthier and kicking off those annoying pains and weakness you start having while you get far from your childhood.

Emprendedores somos todos / / / All We Are Entrepreneurs

¿Estas listo para volar? / Are you ready to fly?

¿Estas listo para volar? / Are you ready to fly?

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Esta mañana pasaron dos cosas que me dejaron pensando: terminé de ver la película “En busca de la felicidad” (The Pursuit of Happyness), que hace tiempo me habían recomendado, y conversé con una amiga muy querida que está estudiando en el extranjero.
La película me confirmó una vez más que todos somos emprendedores y que podemos lograr aquello que nos proponemos. La conversación con mi amiga, me di cuenta más tarde, me llevó también a una reflexión que aparece en la película: somos muy sensibles a lo que otros nos dicen; muchas veces creemos que no somos capaces de algo o que sólo hay un camino para lograrlo, porque eso es lo que nos han dicho toda la vida.
Con mi amiga, hablábamos de cómo la gente piensa que para hacer cambios importantes en el país, hay que entrar en política, pero eso desmotiva a quienes sienten asco por la politiquería tradicional de nuestros países latinoamericanos. Concluimos que no, que los grandes cambios no vienen de políticos, y más importante aún, concluimos que no conviene creernos lo que nos dicen, sin antes preguntarnos a nosotros mismos ¿esto será verdad o es un error repetido tantas veces que hasta parece cierto?
La película no es exactamente una historia real, pero está inspirada en el camino que debió seguir Chris Gardner para pasar de no tener un techo donde dormir con su hijo a convertirse en un millonario. En la película pareciera que sólo le tomó seis meses, en realidad, el hombre estuvo sin techo por el doble de ese tiempo, y hacerse millonario le tomó algunos años. La historia real de Gardner es quizás más inspiradora que la película, más dura y más cruda, pero claro, la película es muy recomendable y toma menos tiempo verla que leer el libro autobiográfico del mismo nombre.
Leyendo un poco más sobre Gardner, encontré que quien hizo la diferencia en su vida fue su madre, quien siempre le dijo “tú puedes ser o hacer cualquier cosa que te propongas”. Según Gardner, ella nunca dijo “tú puedes hacerlo todo o lo tendrás todo” y esta es una diferencia muy importante: pasamos la vida eligiendo entre opciones, pero si hay algo que realmente deseamos, tenemos la capacidad de conseguirlo.
En mi experiencia, he identificado tres pasos básicos para alcanzar el éxito:
1) Definir qué queremos. Parece fácil, pero establecer nuestras metas es la parte más difícil. Muchas veces nos dejamos llevar por lo que otros consideran que es el éxito; hacerse millonario, por ejemplo. Tener un Ferrari, es algo que Chris Gardner deseaba, y quizás a mí me gustaría manejar uno, pero en una pista de carreras, y eso puedo hacerlo en algunos países pagando alrededor de 500 dólares por un ratito. O sea, yo no veo la necesidad de tener un Ferrari. Perseguir las metas que otros nos dicen que debemos perseguir es una mala idea. Usualmente, nos quedamos en el camino, nos entretenemos cortando florecillas, porque en realidad nunca nos importó si llegábamos o no a aquel sitio que otros nos dijeron que sería la felicidad.
2) Pensar qué necesitamos para llegar a donde queremos. Las cosas no llegan solas, no se trata de sentarse a soñar o a esperar que del cielo nos caiga una oportunidad; hay que informarse. Chris, por ejemplo, le pregunta al dueño de un Ferrari qué hacía y cómo lo hacía. Si queremos ser gerente de una empresa, tenemos que estudiar algunas cosas, observar a los gerentes, tratar de aprender qué hicieron para llegar ahí y, muy importante, entender cuáles fueron los sacrificios que tuvieron que hacer, porque nada es gratis, cuando uno elige un camino, muchas veces tiene que dejar de lado cosas valiosas. Muchas mujeres profesionalmente exitosas tuvieron que sacrificar tiempo con sus hijos ¿Vale la pena? Eso sólo pueden responderlo quienes lo hicieron y quienes piensan antes de hacerlo.
3) Perseverancia y flexibilidad. Tanto cae la gota sobre la piedra, que termina perforándola, dice el refrán. Es cierto que las cosas no se dan siempre a la primera, y también es cierto que no a todos lados se puede llegar por un camino recto. De hecho, creo que nunca vi una carretera recta que llegara a la cima de una montaña. En mi caso, la primera vez que hice una maestría en el extranjero, no estaba realmente interesada en lo que estudié, hubiese preferido algo relacionado con antropología, pero en ese momento no tenía medios para pagarlo y tampoco era lo más importante, lo que realmente quería era tener una oportunidad de crecimiento profesional y la experiencia de vivir en Europa. Eso lo conseguí estudiando Periodismo Multimedia en España, becada por la Fundación Carolina ¡Fue increíble!
Hoy en día, algunos de mis amigos dicen que logro siempre lo que quiero; no es así, sólo logro aquello por lo que me esfuerzo y, de hecho, si no me esfuerzo lo suficiente, sólo llego cerca de lo que quería… pero eso es mejor que quedarme sentada soñando con algo.
Por cierto, para esos que están pensando en sus metas ahora mismo, deben tomar en cuenta que para Chris Gardner lo más importante no era tener el Ferrari, era ser un buen padre y proteger a sus hijos. Vale la pena leer más sobre él.
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ENGLISH VERSION
This morning, two things has happened that made me think about entrepreneurship: I watch the movie “The Pursuit of Happyness” and I chat with a close friend who is studying abroad.
For me, the movie confirmed that all we are entrepreneurs and can achieve whatever we set as a goal. Be careful, as Chris Gardner’s mother, I’m not saying that we can achieve everything or that all the fruits are ready to be picket by us. Is just that we can reach our goals, if we work for that and if we are ready to do the sacrifices it would require.
In the other hand, my friend made me realise something that is also in the movie: we are very sensitive to the things other people says. Many times we think that we can’t do something, just because other people said that, or we think inside the box, because other people said “that is the way”.
We were talking about the thinking of many people, who believe the only way to change a country is to get into politics, but most are not interested in the dirty world of Latin-American parties (I refer to Latin-American just because I don’t have enough knowledge about other regions). At the end, we concluded that real changes haven’t been done by politics and, most important, we better don’t believe what other people said without asking before to ourselves “is it true or is just a mistake repeated so many times that itseems like a true?”.
“The Pursuit of Happyness” is not a real story, but is inspired by the road Chris Gardner had to walk to go from a homeless single father of a young boy to a millionaire. In the movie it looks like he spend six months as a homeless. In real life, it was a whole year, and some other years until he made his fortune.
The real story is probably tougher than the movie and also more inspiring, although the movie is good and it takes less time to watch it than to read de autobiographical book with the same title.
Reading a bit more about Gardner’s life, I found that who did the difference in his life was his mother, who told him “you can do or be anything you dream to”. According to Gardner, she never told “you can get everything, or you’ll have everything” and that’s a huge difference. We spend the life choosing between options, but we can choose what really take us to our goal and let behind what is no helping.
My experience may not be as rich as Gardner’s, but I found that there’s, at least, three basic steps to reach our goals:
1) Define what we want. It sounds simple, but is the most difficult of the three steps. Many times we flow with the mainstream and set as goals the things other people define as success, for example: being a millionaire. For Chris Gardner, owning a Ferrari, was a goal. Maybe I’d love to drive one, but in a racing track, and for that I don’t need to own the car, in some countries you can do it for a while, paying around $500. What I mean is the pursuit of other people goals is a bad idea, usually we get lost on the way, we stay around looking for butterflies just because we really don’t care if we get to the destination other people consider as success or happiness.
2) Think about how to reach our goal. Gardner’s mother also use to say “You can only depend on yourself. The cavalry ain’t coming”. That’s true, if you want something you’ll have to work for it and you better get informed, you have to study, if necessary. Gardner, for example, ask a guy who owned a Ferrari: What do you do? and how do you do that? Another example: if you want to be a general manager, you have to prepare yourself and identify what other managers did to get there, especially which sacrifices did they do. Many successful profesional women had to sacrifice a lot of time with their kids. Is it worth it? Only those who did it or think before doing it can answer.
3) Perseverance and flexibility. Not always you score in the first try and not all the destinations can be reached through a straight path; actually, I never saw a straight road that reach the top of a mountain. The first time I went for a master degree I wasn’t really interested in the subject, I would prefer to go for something related to anthropology, but in that moment I didn’t have the money to paid for it and the subject was not the most important think, what I wanted was an opportunity to professional development and the experience of living in Europe. I got an scholarship form Fundación Carolina and studied Multimedia Journalism in Spain. That was great!
Today, some of my friends say I always get what I want. That’s not strictly true, I just get what I work for and if I don’t work enough, I only get close to what I wanted… of course, that’s better than just sit and dream on fairy tales.
By the way, for those who are setting their goals right now, I want you to know that for Chris Gardner, the most important think wasn’t to have a Ferrari, it was to be a great father and to take care of his children. It worth to read more about him.

Extraordinariamente bueno / Extraordinarily good

Así empezamos/ The beginning of the story.

Así comienza/ The beginning of the story.

(For English version, see below)

Alguna vez les ha pasado que ven a alguien comiendo o tomando algo y la imagen se va directamente a su cabeza, fijándose más fuerte que un chicle en el cabello? A mí me pasa todo el tiempo.Este fin de semana un granizado de café me sacó de concentración por un buen rato.
Fue en un lugar concurrido donde hacían filas para comprarlo. Pero yo conozco la marca, he observado que no se preocupan demasiado por capacitar a su personal y que, en realidad, no parece importarles mucho qué tan bien hacen su café. En definitiva, sabía que el sabor de aquel granizado no estaría ni cerca de lo que parecía, quizás tendría alguna nota de café, bastante de leche y un montón de azúcar. No quise averiguarlo.
Algo que un comelón aprende con el tiempo es que, como todo en la vida, si esperas algo extraordinario, no puedes sucumbir a tu primer instinto,tienes que ser paciente, esperar el momento adecuado y hacer los esfuerzos que sean necesarios para conseguirlo.
Tan pronto como tuve la oportunidad, y aunque eran casi las nueve de la noche, me fui a una cafeteria que abrió hace poco en Panama. No había probado el granizado ahí, pero conservaba la buena impresión que me dejaron la primera vez que entré a una de sus sucursales, hace como seis años, en Singapur. Esta gente hace buen café, así que esperaba que, por lo menos, tuvieran un granizado aceptable.
Llegué unos 15 minutos antes de que cerraran y ¡Gracias a Dios! Fui transportada directamente a mis más felices momentos de chocólatra confesa. El sabor a cacao tocó mis papilas gustativas sin ningún pudor y se ganó su lugar en el salón de la fama de mis comidas y bebidas memorables. Había pedido un “Ice Blended Dark Chocolate Drink”, con café, por supuesto. No sé si es tan bueno como lo percibí o fueron las bajas expectativas que tenía, basada en experiencias anteriores de bebidas ordinarias. Lo cierto es que pocas cosas son tan placenteras como ser sorprendido por lo extraordinariamente bueno, esto nos cambia el estado de ánimo de inmediato y nos hace ver el mundo de una forma diferente.
Gracias The Coffee Bean & Tea Leaf por superar mis expectativas.
ENGLISH VERSION

Así terminó... The end.

Así termina / The end.

Has it happens to you that you see someone with an ice blended coffee and the image of the plastic glass full of smoothy, creamy mix of caffee and milk gets fixed into your mind? Well, it happens to me all the time, not just with that beverage, but with many different foods. Anyway, something a good eater knows well is that most of the time thinks are not what they look like, so maybe you should not surrender to your first instinct.
It just happened to me this weekend, but this time I knew that the ice blended was not tasting even close to the good it looked like, I know the brand of the coffee shop, I know they are not obsessive about employees training and they really don’t care about the taste of their coffee, they just sell a coffee with a lot of sugar, and yes, they sell a lot.
That coffee was looking so good… but no, as everything in the life, if you expect something extraordinary, you have to be patient, find the right moment and make the necessary effort.
Later on, when I had the opportunity, I drove to another coffee shop that recently opened in Panamá. I didn’t know their ice blended coffee, but I still remember the first impression they left on me around six years ago in Singapore. This guys really care about the coffee, so I though they would have, at least, an acceptable ice blended.
I arrived there around 15 minutes before they closed and Thanks Good! This guys really like to make coffee! I had one of this wonderful experiencesof the extraordinarily good. I chose an Ice Blended Dark Chocolate Drink, with coffee, of course, that touched my taste buds with a cocoa dream that went directly to my brain and connect with the best memories of a confessed chocolatra.
I don’t know if it was as good as I perceived or it was the low expectation I had based in the the bad memories of other brands ordinary drinks. Anyway, this beverage just got into my hall of fame of memorable food moments.
Thanks The Coffee Bean & Tea Leaf for surpassing my expectations.